Señal del Camino de Santiago Valenciano

El Camino de Santiago valenciano

Reportajes, Viajes

En los últimos años, la Comunidad Valenciana se  ha convertido en un destino turístico de primer orden por la organización de grandes eventos.     Sin embargo, lo que muy pocos saben, es que esta circunstancia no es nueva para los valencianos. Hace más de 600 años peregrinos de toda Europa partían desde Valencia rumbo a Santiago de Compostela para ganar el jubileo.

Gracias a los archivos de los hospitales de la capital, que atendían a los viajeros, se tiene constancia de que Valencia servía de inicio del Camino de Santiago al menos desde el año 1380. Fundamentalmente, procedían de Italia, Francia, Grecia e  incluso algunos de Jerusalén. A pesar de ello, los historiadores sospechan que la ciudad del Turia ya acogía a estos caminantes desde mucho antes.

En 2010, más de 900 personas venidas de todo el mundo empezaron su camino en Valencia. ‘Es sorprendente comprobar de cuántos países nos piden que les acreditemos para salir desde aquí’, comenta Amparo Sánchez, autora de la guía Camino de Santiago de Levante. GR-239.  Aunque, por supuesto, los valencianos siguen siendo el grupo más importante, suponen el 70% de los peregrinos que empiezan su viaje en la plaza de la Virgen.

El camino tiene una extensión de 1.135 kilómetros y está dividido en 42 etapas si se hace a pie o 15 si se hace en bicicleta. Se atraviesan durante el recorrido cinco comunidades autónomas y diez provincias. La primera etapa, que es una de las más largas con 38 kilómetros, discurre entre la catedral de Valencia y Algemesí. Se sale de la capital por la calle San Vicente hasta llegar al barrio de La Torre cruzando el río Turia. En este primer momento, es ciertamente difícil seguir las marcas que guían al peregrino puesto que la mayoría están muy desgastadas.

Una vez se llega al barrio de La Torre se gira a la  izquierda por la calle Concepción Arenal, continuamos por  Jiménez Costa y Hellín hasta llegar a una senda paralela a la vía férrea que nos conducirá a Alfafar. Una vez allí, se cruza por el paso a nivel, proseguimos por la calle Blasco Ibáñez y giramos por San Sebastián hasta llegar a la plaza del País Valencià. En este municipio estaba ubicado el primer hospital para peregrinos fuera de la capital.

Se sale de esta localidad siguiendo la calle del Sol hasta encontrarnos con el polideportivo. Desde ahí giramos a la izquierda y continuamos por el camino del cementerio hasta llegar a Massanassa. Lugar de paso desde tiempos inmemoriales puesto que su nombre deriva de la voz árabe Manzil que significa posada.

Se cruza Massanassa y, atravesando el barranco de Xiva, se accede a Catarroja. Entramos por la ronda de l´Est hasta la calle del Calvari. Se gira a la derecha hasta Salvador Pechuán y luego a la izquierda hasta toparnos con el mercado municipal. Una vez aquí, se puede visitar la iglesia de San Miguel. Para continuar el camino se retrocede hasta la plaza del Port y por la calle de la Reina se accede a un paso subterráneo por el que atravesamos la vía del tren.

Comienza en este momento un verdadero calvario para seguir el trayecto. Es muy difícil hacerlo sin la ayuda de la guía editada por la asociación de amigos del Camino de Santiago de Valencia. Las marcas que hasta el momento hemos ido encontrando, desaparecen. La única referencia son unas flechas de color amarillo que suponemos que algún peregrino ha colocado para ayudar al resto a superar la zona en la que se atraviesa el polígono industrial de Albal y Beniparrell. Es curioso comprobar como más de 600 años de historia han quedado borrados del mapa por decenas de naves industriales.

El camino de Levante  está homologado como sendero de Gran Recorrido 239. Gracias a este reconocimiento, está protegido jurídicamente contra  las agresiones de desaprensivos que atacan las señales y contra las posibles modificaciones  de las calzadas. Sin embargo, los actos de vandalismo   son un hecho demasiado constante. El reconocimiento como sendero de gran recorrido es visible por una marca formada por dos bandas, una roja y otra blanca, que también encontraremos a lo largo del trayecto.

Del polígono industrial de Beniparrell se sale mediante otro paso subterráneo que cruza la V-31 para llegar a Silla. En este momento, el camino se une al vell camí de Russafa y a la Vía Augusta. A partir de aquí, la ruta cruzará las poblaciones de Almussafes y de Benifaió hasta llegar al final de la primera etapa en Algemesí.

Por delante quedarán 41 duras jornadas de camino de Levante hasta llegar a Santiago de Compostela. Dicen los que llegaron a la plaza del Obradoiro desde Valencia que hacer este camino es una experiencia vital inolvidable que dejaría sin trabajo a los psiquiatras si toda la gente la pudiera vivir.

Publicado por Ricardo Marí en el periódico Valencia Express el 4 marzo 2011.